28 5 / 2012
“Réquiem por un sueño cumplido”
Poco menos de un mes ha pasado desde que aquellos que renegaban de la dulce lírica en favor de la épica feroz encontraran una clave musical para vertebrar la supuesta decadencia del Barcelona y, sin solución de continuidad, la presunta pujanza de su máximo rival: “Los violinistas han cedido ante el empuje de la percusión”. Era su forma de reclamar el prestigio para los aluniceros que empotran el 4x4 contra el cristal de la joyería en lugar de ejercitar las meninges y el físico para colarse, desvalijar y salir sin ser detectados. Pero quizá fue precipitado renegar del guante —irónicamente— blanco. Igual que atracos hay muchos, pero sólo un robo del siglo, violinistas hay cientos en el mundo, pero Filarmónica de Viena solamente una. Incluso cuando se ve obligada a interpretar un réquiem, es capaz de administrar la belleza de una forma única, conmovedora y duradera en la memoria.
Era difícil no caer en la tentación de ceder al oportunismo y colocar al Barça a un paso de la defunción. Mucho menos cuando en fútbol casi cualquier cambio equivale a una metástasis. La final de Copa, último partido de la era Guardiola, era la excusa perfecta para terminar de clavar la lápida. Si el Barcelona la ganaba, porque no podía tratarse más que de un premio de consolación a una temporada convulsa y deficiente. Si salía derrotado, porque ya resultaba imposible negar la mayor. Pero, una vez más, la última con su más aclamado director sosteniendo la batuta, la mejor orquesta del mundo demostró que la forma existe como esencia del fondo y no sólo como mero adorno. Cualquiera puede ganar, algunos son capaces de dominar, muy pocos logran arrasar. Pero uno, en los últimos años, ha convertido el triunfo en grandeza.
El legado del Pep Team no son los 14 títulos de 19 ni los récords de Messi ni el unánime reconocimiento mundial. Es la inmutabilidad. La última final se ganó con el arrojo de Pedro, con la magia de Iniesta, con la omnipresencia de Busquets, con el temple de Xavi, con la insoportable levedad de Leo. Exactamente como se ganaron todas y cada una de las anteriores. El prodigio del Barça es tan insólito que se ajusta a las condiciones, por adversas que sean, para volver a encontrarse a sí mismo al final del camino. El propio Guardiola ya lo había advertido hacia la mitad de su epopeya: “Estos no fallan”. Tropiezan, se equivocan, resbalan, sufren, pierden… Así es el deporte. Pero no dudan. Por eso terminan en el lugar al que se encaminaban con una frecuencia anormal. Pep ha construido un equipo que siempre cae de pie. Y lo ha hecho alimentado por la fe de sus jugadores y con la ayuda de tantísima gente dentro de la institución que sólo le falta la última pincelada: desaparecer. Comprobar desde la distancia que, puesta en manos de otros, la arcilla no se deshace. La temporada que viene no será el final, el ocaso, sino el desenlace. Si la inmutabilidad del Barça perdura, el sueño se habrá cumplido. Y la industria de los sepultureros vivirá la mayor crisis de su historia. Como escribió Shakespeare: “Morir, dormir… ¿Dormir? Tal vez soñar”.
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23 5 / 2012
“El ultimo partido”
La temporada ya echó el candado pese a que aún resta por jugarse una final de Copa after hours y el aire en Can Barça no sabe bien qué hacer: se aclara o se enrarece caprichosamente como el de un pueblo cercano a un polígono industrial. Como decían Faemino y Cansado, no mata pero marea. Igual que a lo largo del curso, las lesiones son el insano vapor que lo empaña todo y dificulta aún más la respiración. Puyol y Alves han sido los últimos en caer. Villa ha terminado renunciado con nobleza a ese retorno heroico que le pedía la mente pero no le refrendaba el cuerpo. Abidal salió anteayer del hospital 40 días y 40 noches después de su trasplante de hígado. La atmósfera opresiva de la sala de espera de urgencias ya empieza a mezclarse con la calima veraniega y llega, de repente, el último partido. Sobre todo para Guardiola, ese moderno Cid que librará su postrera batalla después de convertido en espectro. Tenía que ser una final. Cualquier otro escenario no habría estado a la altura del personaje ni de su obra.

Con un portero de principios y una defensa de circunstancias, el Barça se batirá el cobre con ese Athletic de la juventud y la inmadurez, de la osadía y el descalabro, un leonino vendaval domado por Bielsa, profesor de entrenadores sin interés alguno en los púlpitos de los profetas. Al fondo, no sólo la perspectiva de cerrar la presente temporada y la era Pep con un título, sino de comenzar la próximaedad de Tito disputándole otro al eterno rival. Y en esa guerra en particular, es importante no perder comba. En el lar madridista, como de costumbre últimamente, la hierba es más verde a fuerza de repetir que lo es. Atrona el autobombo y deslumbra el artificio. Se habla más de la Décima por conquistar que de la Liga conquistada, como si parchear el presente supusiera dominar el futuro.
Mouriarty, astuto como siempre, ha renovado sus votos como abnegado madridista cuando tiene contrato en vigor y sólo mes y medio después de rozar la espantá tras el Madrigal-gate. Populista al uso, responde al adiós de Pep con un ambicioso canto al trabajo y la dedicación. Curioso en un técnico que lleva sin dirigir personalmente un entrenamiento ni dar una rueda de prensa más que por obligación casi desde Semana Santa. Tiene la victoria, pero el prestigio se lo ha de ganar a pulso mientras haya viento a favor. Cuando se va por la vida ninguneando, provocando, denunciando sin pruebas y agrediendo, muy bien hay que venderse para merecerlo. En eso anda, mientras en los despachos del Camp Nou se acomete la regeneración de un equipo inolvidable entre temblores de tierra más o menos leves y trapos sucios más o menos interesados.
Si no se pierde en el barro del politiqueo y los rencores y sigue consagrado al fútbol, el Barça necesitará al menos cinco o seis jugadores de primer nivel para apuntalar el presente y el futuro. Por lo pronto, un par de centrales y dos laterales que limpien, fijen y den esplendor al impecable idioma que se habla en el centro del campo culé. Para seguir, dos delanteros que descarguen de trascendencia la incógnita que pesa sobre Villa y contextualicen a Messi. Leo no puede marcar 70 goles todas las temporadas. Mejor dicho, por supuesto que puede, pero no debería tener que hacerlo. Las soluciones a algunos de esos problemas, todos bastante acuciantes, están en casa, pero la mayoría no. Zubi debe madrugar e ir al mercado para que Vilanova pueda cocinar a gusto y dar de comer a todas las bocas hambrientas que le pedirán no sólo sustento sino también goce del paladar. Es eso o bien vivir del regusto del pasado e, inevitablemente, adelgazar.
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30 4 / 2012
La ValentÍa de Tito
En can Barça, a día de hoy, los responsables de decidir cosas importantes son Andoni Zubizarreta, Sandro Rosell y Pep Guardiola. En una semana bipolar sentimentalmente y clave para el futuro del club, cada uno de ellos ha mostrado su rol, ha decidido según sus intenciones y cada uno lo ha hecho de forma distinta. Guardiola de forma inteligente; Zubizarreta de manera sorprendente; y Sandro Rosell de forma resignada. Pero en medio de todos el que a tomado la decisión valiente ha sido Tito Vilanova.
El Barça, gracias a la cabeza privilegiada de Zubizarreta, ha parado el golpe emocional con una decisión rápida y convincente, sin espacio para las dudas. Una decisión que de una tacada ha convencido a todos los ‘ismos’ habidos y por haber y, de paso, se ha cargado la rumorología de la sucesión. Nadie lo esperaba, nadie puede colgarse la medalla de haberlo pronosticado antes. Ha cogido a contrapié hasta a los jugadores, pero no por sorprendente la decisión es la más valiente. Ese mérito es para Tito, no para la junta.
Afortunadamente, la influencia de Pep ha llegado hasta las entrañas de la entidad, que en una situación tan comprometida ha aprendido y aplicado una de las máximas del técnico, la del sentido común, la de buscar el talento en casa.
El más atrevido de todos es Tito Vilanova, el hombre del que nos tendríamos que apiadar (en palabras de Valdano) y que deberá cargar con el peso del Pep Team sin su creador. Lo hace porque tiene el depósito cargado, cree en sus ideas y porque conoce mejor que nadie el ideario del guardiolismo (probablemente el ‘ismo’ más vivo del entorno azulgrana). Al fin y al cabo, tanto la apuesta del club como el ‘sí’ de Vilanova son la demostración de que el adiós de Pep obliga a empezar de nuevo sin la necesidad de poner el contador a cero. Sólo ha habido un cambio de piloto. Tito coge el volante y merece confianza total. Hay que seguir con los cinturones abrochados.
P.D nos vemos en twitter: @Juanka1899
20 4 / 2012
“El Clásico”

Hola a todos como prometí ahora hablare puramente de futbol, en este fin de semana se viene el acontecimiento mundial mas visto en los últimos años si el clásico del futbol mundial ese que traspasa fronteras.
En fin en mi análisis sobre como llega cada equipo es el siguiente, empezare por el Real Madrid:
El equipo de Mou llega con una clara ventaja en puntos y eso le da seguridad de que aun perdiendo en el Camp Nou aun siga siendo líder , ganando se asegura el campeonato y empatando deja media liga encaminada, de acuerdo a los últimos encuentros entre ambos y dado que el miércoles tienen una eliminatoria cuesta arriba, no parecería descabellado que deje a varias figuras de su equipo en el banquillo, Mou tiene que apostar por un equipo mas físico en el medio campo que aleje a los bajitos de su portería lo máximo posible y buscar alguna pelota a la contra y como esta demostrado esa es la mayor virtud de este equipo y una de las desventajas del rival.
La clave del Real Madrid esta en saber esperar y quitarle la mayor parte del tiempo posible la pelota a este Barca tarea nada fácil.
En cuanto al conjunto de Pep no esta muy diferente la cosa, tiene una eliminatoria durísima el Martes con un Chelsea que ya demostró ser un hueso duro de roer,como dijo Oscar Wilde ”A veces nos pasamos años sin vivir en absoluto, y de pronto nuestra vida entera se concentra en un solo instante”, y ese instante es ahora, se perdió el único partido que estaba permitido perderse de aca al final de temporada, ahora queda trabajar y ver recompensados los frutos de tan buena temporada.
Una cosa es que los jugadores del conjunto blanco sean capaces de apreciar que a día de hoy son inferiores a su rival en algunos aspectos clave (elaboración del juego en el centro del campo, llegadas al área, disciplina defensiva… Ya lo decía Casillas en el túnel del Camp Nou durante la Supercopa: “¡Un córner, joder, un córner!”. A falta de pan…) y otra que no tengan fe en la victoria.
Todos mis argumentos, por supuesto, admiten enmienda e incluso que me repliquen de mentiroso, en todo caso, ese soy yo. Para eso están, y que mañana gane el mejor…
P.D : Si quieren discutirlo podemos hacerlo por mi twitter : @juanka1899
20 4 / 2012
Mi vida es el fútbol…
Ultimamente he estado pensando que es lo que mas me gusta hacer y después de analizar mi vida me he dado cuenta que se trata la mayormente del tiempo de “fútbol” si ese juego que nos pone a todos locos, viendo a 22 hombres corriendo como desquiciados por el honor y la gloria que cada partido reparte.
En fin he decidido escribir en mi blog sobre fútbol, me inspirare de varios blogs y artículos que leo todos los días, de ahora en adelante ese sera mi hobby y me divierto mucho haciendo esto así que pondre todo de mi para que sea bueno.
Así que mañana mi primer articulo lo titulare “El Clásico”.
P.D nos vemos en twitter: @juanka1899